jueves, 18 de febrero de 2010

La KK De Capuñay : La "K"aribeña y La "K"alle

Este es un artículo publicado en semanaeconomica.com, el portal de negocios y economía de la "prestigiosa" revista SEMANA ECONÓMICA.

LA CUMBIA VS. ZETA ROCK AND POP : GANARON LOS DOS

Por ROBERTO CASTRO

11 de Febrero de 2010


"Capuñay. Según sus gustos musicales, el apellido en cuestión puede asociarse a más de un concepto. Para el Perú emergente, reflejo patente del progreso producto del crecimiento económico, es sinónimo de éxito y moda musical. Del grupo empresarial radial norteño propietario de Corporación Universal, dueña de estaciones en 19 ciudades del país con sus formatos La Karibeña y Exitosa; y por si fuera poco, descubridor de los hermanos Yaipén y el Grupo 5, fenómenos del marketing musical local de los últimos años. ¿Que a usted qué con eso? Quizá pertenezca a otro grupo, bastante más reducido. Uno para el cual el apellido Capuñay es sinónimo del "terrible avance de la cumbia" que, la noche del último 30 de diciembre a las 20:00, hizo que una canción de Los Prisioneros deviniera en otra de Shakira y luego en una de Mekano, el reggaetonero panameño que a su CV puede añadir el honor de haber simbolizado la plena transformación del 95.5 de la FM peruana: el paso de Zeta Rock & Pop a La Kalle (sí, con "K").

La anécdota tiene dos dimensiones de mercado. En primer término, sumada al hecho de que Telestéreo, otra emblemática estación de FM orientada al público adulto contemporáneo, cerró su señal habitual a finales de enero -en ese caso, para seguir emitiendo música del mismo género, pero solo a modo de cortina temporal, lo que deja abierta la opción de un nuevo giro radical-, ha desatado en foros, grupos de Facebook, páginas especializadas y blogs variados enormes polémicas sobre la progresiva supuesta pérdida de calidad del dial musical. Se ha llegado, en el extremo, a acusar a los Capuñay de "racismo a la inversa": de tener la oscura intención de acabar, de a pocos, con los géneros opuestos a la música popular, en aras de una supuesta reivindicación contra la marginación mediática del interior del país respecto de Lima en décadas pasadas.

Este no es un espacio especializado en música como para discernir si es válido decir que algún tipo de música puede ser considerado, en términos absolutos, como "mejor" que otro -de hecho, Kant decía en la Crítica del Juicio que el arte no necesita demostración: tiene que ver con el gusto, y el gusto no es objetivo-. Sí cabe, en cambio, juzgar que el cambio hecho por los Capuñay tiene cierta lógica de mercado: su expertise radial radica en formatos populares, su modelo de negocio ha avanzado porque ellos se han concentrado estrictamente en lo que conocen. La misma lógica que hace, por citar un ejemplo, que Corporación Radial del Perú no se anime una radio de noticias por ser este un negocio que su archirrival Grupo RPP maneja mejor que nadie. Y el apego a una filosofía empresarial puede pesar más que logros momentáneos como que Zeta haya, según CPI, subido del puesto 20 al 17 en audiencia radial en Lima en los siete meses que estuvo en el aire bajo la férula de los Capuñay, y así se haya aproximado a su competidora Oxígeno. La Kalle, además, no es estrictamente una emisora cumbiambera como La Karibeña: pasa sobre todo reggaetón y sus derivados (“más de lo mismo”, según los ácidos críticos).

La segunda dimensión de mercado, y acaso la que despierta mayor curiosidad, tiene que ver con la capitalización de la reacción del público fanático de Zeta tuvo tras el cierre de la radio. Parte de él no vaciló en poner operativa en Internet las 24 horas del día una señal a la que bautizaron Zeta Online, con las cuñas musicales y la programación característica de la fenecida emisora. Algunos ex oyentes comenzaron, incluso, a fungir por momentos de discjockeys para sostener la identidad de la emisora. Luego de un mes, Corporación Universal ha respondido a esa demanda reactivando la señal "oficial" de Zeta en Internet, en la dirección www.radioz.pe/. Y ya Omar Castro, gerente general de la empresa, ha salido a los medios masivos a reafirmar lo que le anticipó a Semana Económica en enero: que Zeta podría regresar en el mediano plazo al dial.

¿Será que se comenzó a cumplir esa máxima de que "la voz del público se hizo escuchar"? ¿O más bien que Internet está comenzando a ser el refugio dorado de aquellos formatos orientados a nichos a los que un mercado que prioriza lo masivo mata por defecto? Resulta llamativo que el ciberespacio, usualmente concebido como el potencial asesino de medios de comunicación tradicionales -caso específico de los periódicos o, ahora, de las empresas de cable que comienzan a verse afectadas por el auge de los live streams-, comience a reflejar con casos como el de Zeta que tiene la capacidad de diseñar formatos a la medida de cada público, independientemente del tamaño de éste, mientras ese nicho comparta un interés suficiente. ¿Qué inversión se necesitó para poner operativa Zeta Online? Un micrófono conectado a la PC, mucha música seguramente descargada de Ares o algún programa similar y, sobre todo, voluntario fanatismo de los oyentes por su radio. Al final, un win-win: los Capuñay palparon el valor de la marca que tienen entre manos y el público sigue escuchando su señal favorita -el grueso de la audiencia de Zeta es de los NSE A y B, ergo, con acceso usualmente permanente a Internet-.

Así, en términos de mercado, el "caso Zeta", según lo que la marca llegue a ser, represente en unos años más uno de estudio respecto del comportamiento del consumidor ante los reacomodos que sugieren los nuevos medios. Por lo demás, me resulta increíble que cuando Arturo Woodman sale a decir que quisiera tener a Shakira en la reinauguración del estadio Nacional, le caigan palos y puyazos en Internet reclamando por la mayor calidad de U2 o Paul McCartney. Pregunta uno: ¿Qué cosa más masiva que un estadio como el Nacional hay en Lima? Pregunta dos: ¿Quién es más masivo en una ciudad como ésta, Shakira o Bono? Gracias. Y por si acaso, radiozeta.pe es el primer link en Mis Favoritos desde hace una semana."

4 comentarios:

Anónimo dijo...

ESTO VA PA TI CAPUÑAY MONGOLITO DE MIERDA PQ QUITASTE LA SEÑAL DE LA KALLE EN PROVINCIA ENFERMO.

ACASO TODOS SOMOS VEJESTORIOS POPEROS NOOOOOOOOOOO.

CEDISTE ANTE LOS POPEROS VIEJOS.

Percy@Oropeza dijo...

Realmente la ignorancia es atrevida,estos oyentes de música tutufruti,creen ciegamente que la Kalle es lo máximo y creen que el rock es pop,no tiene idea de nada.

Piensan que la música empezó en la radio en los 90s con Rossy war,euforia y Skandalo;además con radios mix con ensaladas de géneros musicales.

En los 80s la gente se agrupaban en:
Radio Salsa (Mar,etc)
Radio Chicha(Inka radio)
Radio Rock (varias gracias a Dios)
y los variados(sólo sonaba en am)

Hablar de los 70s, es cosa más seria.

Juan Charrasqueado dijo...

Todo esto es culpa de los chilenos que quieren cagar la mente de la gente con esa basura. Esos "marketeros" coqueros que se metan su coca al orto y que dejen de inventar argumentos cojudos.

Jorge Lizon dijo...

pobres engendros creen q los unicos generos a escuchar son las porquerias de cumbias y los reguetones y sus reguetoneros de 2 por medio, prontuariados delincuentes....q hablan de su vida en la carcel....!!!

viva la buena musica....!

viva Z Rock & Pop...

atte

Jorge Lizon